Integración: ¿Qué es ser luxemburgués?

Con casi el 50% de sus residentes nacidos en el extranjero (el porcentaje más alto de Europa), Luxemburgo es sin duda un modelo único en Europa.
Pero las preguntas siguen siendo: ¿cuál es la política de integración del Gran Ducado? ¿Cómo deberían integrarse los recién llegados a la sociedad que los acoge? ¿Cuáles son sus expectativas y las de la mayoría de la población?
Todas estas preguntas estaban en el corazón de un debate de café organizado por LISER que tuvo lugar hace un par de días. Aquí un resúmen de los discutido.

“Si Luxemburgo es el país de la UE más favorable a la llegada de extranjeros, durante mucho tiempo no se ha implementado una política real de integración explícita”, plantea inmediatamente Marie-Sophie Callens, investigadora de LISER.
La noción de multiculturalismo se ha mencionado desde 2008, pero es de doble filo. Todos los países tienen un” molde “el que adaptarse, pero en Luxemburgo esto no es el caso. “Hay demasiadas culturas distintas”, dice Sylvain Besch, directora del Centro de Estudios Interculturales y Sociales y Capacitación.
Con un volumen de negocios cada vez mayor, Luxemburgo tiene dificultades para satisfacer a todos/as. Y para Laura Zuccoli, solo hay que mirar el caso de los portugueses que viven en el país para entender el fenómeno. Los portugueses siempre han estado muy presentes en el Gran Ducado, en número, desde siempre. Sin embargo, nunca han tenido respuesta del gobierno. ¿Hay alguna escuela portuguesa? ¿O escuelas internacionales, que enseñan portugués, como es el caso del inglés o el francés? ¡La integración debe ir en ambos sentidos!
Para la presidente de la Asociación de Apoyo para Trabajadores Inmigrantes (ASTI), el país aboga claramente por una integración a dos velocidades, que no tiene en cuenta las diversas clases sociales. Un tema aún demasiado tabú en Luxemburgo según ella, pero muy importante. Luxemburgo no ha asumido sus responsabilidades. Según ella, Luxemburgo se enfrenta a una sociedad de dos niveles, con dos tipos de inmigración a la que seducir.

Y la escuela: ¿sigue siendo un lugar de encuentro entre clases sociales y multiculturales? La integración social implica necesariamente una cultura de encuentro. A través de los municipios o asociaciones, por ejemplo. Nada mejor que la reunión de personas para promover la integración. La sociedad civil debe tener una base común. Pero hay varios problemas aquí para los inmigrantes. ¿Cómo encontrar un trabajo cuando no se habla el idioma del país? y además, ¿Qué idioma aprender exactamente en Luxemburgo? La escuela está en alemán, los procedimientos administrativos en francés … Difícil de encontrase…. El requisito del idioma no se cuestiona cuando hay en la realidad hay una fuga académica muy fuerte, en parte debido precisamente, a la enseñanza del idioma alemán. No hay igualdad de oportunidades en la escuela aquí. ¿Sigue siendo un lugar de encuentro entre clases sociales y multiculturales? No es lo que si piensa en este debate. Los nuevos refugiados, por ejemplo, se colocan en clases de acogida especiales. Pero muchos piensan que deberían ser integrarlos en clases reales y normales, que les permitiría, precisamente, integrarse mucho más rápido.
Paul Galles, nuevo diputado y  coordinateur de ayudas solidarias de Young Caritas apunta que, cada vez más escuelas internacionales están abriendo sus puertas, lo cual es bueno, pero son privadas y se tienen que abrir al público.

Además los luxemburgueses también tienen miedo a los “frontaliers” (fronterizos, aquellos trabajadores que viven en los países fronterizos pero vienen cada día a trabajar a Luxemburgo) porque los consideran competidores por su trabajo. Y para más inri, a los luxemburgueses les resulta difícil aprender francés, por lo que les aleja cada vez más.

Todos los asistentes al debate coincidían en la gran “nebulosa” que se encnetran los/las que llegan al país por primera vez: ¿Cuáles son sus derechos, dónde encontrar la información correcta? Son todas las preguntas a  las que el Estado luxemburgués no proporciona respuestas claras. En el debate se comentó que se necesita un marco legal para ayudar a adaptarse e integrarse mejor a todas estas personas, y que no sea solo responsabilidad del OLAI.

Ante todos estos problemas, parece surgir una pregunta central para la integración: ¿qué es concretamente ser luxemburgués? ¡Hay tantas identidades!, y el país está en constante evolución. Es un lugar muy especial en Europa. Luxemburgo es un verdadero laboratorio en el corazón de la UE. Pero hay que ponerse las pilas con el tema de la integración y dar respuestas adaptadas a la mitad de la población extrajera porque no debemos olvidar que es fácil vivir juntos cuando todo va bien, lo cual, es el caso hoy en Luxemburgo, pero mañana, no se sabe….

Ultimos datos demográficos:

Población total: 602.005 habitantes (1 de enero de 2018).

Densidad de población: 215 habitantes / km2 (2014).

Crecimiento poblacional: 0.23%.

Esperanza de vida: 80,2 para hombres, 84,8 para mujeres (2013)

Censo general de población: cada diez años, último censo en febrero de 2011.

Religión: La gran mayoría de la población es de religión católica. Luxemburgo es diócesis desde 1870 y arquidiócesis desde 1988. Las principales peregrinaciones son la Oktav (Octava), la procesión de la danza de Echternach (Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco) y la peregrinación a Nuestra Señora de Fátima. Un acuerdo firmado en enero de 2015 con las comunidades religiosas establecidas en Luxemburgo está reformando las relaciones entre el estado y las comunidades religiosas.

Proporción de luxemburgueses en la población total: 52,1% (1 de enero de 2018)

Tasa de extranjeros: 47,9% (1 de enero de 2018). Los extranjeros de más de 170 nacionalidades viven en Luxemburgo.

Proporción de extranjeros en la población total (1 de enero de 2018):

Portugueses/as: 16.0%; Franceses/as: 7.6%;  Italianos/as: 3.6% Belgas: 3.4% Alemanes/as: 2.2%

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