El resultado del referendum: NO, NO y NO

luxembourg flag

luxembourg flagNO al voto de los extranjeros, NO al voto a partir de los 16 años y NO al límite de los mandatos ministeriales.

 

luxembourg flagEl 78% de los votantes luxemburgueses, una aplastante mayoría, ha dado el NO al derecho a voto de los extranjeros.

81% No a que voten los jóvenes a partir de los 16 años, y 70% no a que los mandatos sean limitados.

La pregunta del derecho a  voto de los extranejeros residentes en Luxemburgo es la que más ampollas levantaba dada la peculiar composición del país, donde ya casi la mitad, 46%, son extranjeros. Es un peso de pobla ción demasiado grande que debe acatar sin hablar. Y lo peor no es eso, lo peor es que la tendencia estadística del flujo de población muesta que  pronto se llegará al 50-50. Por esta razón, el estado luxemburgués a tratado de “abrir” sus brazos a los extranjeros ofreciendo la posibilidad a la nacionalización de éstos (no sin pasar el famoso exámen de luxemburgués, que da para atrás ), para aumentar ese peso de la población luxemburguesa.
El juego democrático es crítico. La falta de democracia es evidente y palpable. ¿Puede una minoría decidir lo que debe hacer una mayoría?. ¿Es esto una democracia? Todos los residentes extranjeos que viven en el país colaboran a su economía con su esfuerzo. Luxemburgo es lo que es, hoy en día, gracias a esa immigración y gracias a esa colaboración económica, intelectual y manual del pueblo extranjero. ¿Puede/debe este grupo tener voz? No olvidemos que son también los extranjeros los que tiene mayor tasa de natalidad que los luxemburgueses autóctonos, por tanto, no solo cuenta la immigración que llega, sino también los hijos que nacen en el país y que sin embargo “no forman parte de él” (no se puede adquirir la nacionalidad luxemburguesa solo por nacer en el país).

Está claro que Luxemburgo debe repensar cómo construirse, y no puede ignorar el peso y la colaboración de la población extranjera que les va comiendo poco a poco. Puede ser que un día la población extranjera se harte de acatar, ponga el puño sobre la mesa, y exija que se le deje hablar, ya que da de comer a la economía luxemburguesa.

O Luxemburgo cambia las pautas para nacionalización y realmente la facilita (fuera examenes de luxemburgés, por ejemplo) o tendrá que aceptar tarde o temporano el voto extranjero. Si no esto puede irse al garete….

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